
Corría el año 1999 y en la feria internacional del libro de Guadalajara, México, se presentan, en un anfiteatro abierto lleno hasta las manos, nuestros conciudadanos de Concepción Chile, Los Tres.
Parten con algunos temas de sus anteriores discos y terminan (en un caos de saltos y mexicanos haciendo mosh, círculos casi punkies y muchísima alegría de nosotros los penquistas asistentes) con La torre de Babel y el cigarro Gabriel que es casi un icono (de esos aztecas enfermos de la cabeza) incluido en el disco FOME.
FOME es uno de los discos de contenido más enigmático, en cuanto a sus letras, en la carrera de estos Penquistas. Este disco es un cambio radical y muy procesado del sonido que ya estaba vislumbrandose en Se Remata el Siglo (1993) y La Espada y la Pared (1995), pero con cierto grado de psicodelia atribuíble a experiencias con alguno que otro abre mentes químico y análogo a una cazuela de sonidos.
Este disco se creó en San Alfonso, grabado en Santiago en los estudios Konstantinopla (del icono de la música Chilena Carlos Cabezas) y luego mezclado en Woodstock, Nueva York, en medio de su internacionalización y radicación en México.
Para quienes conocemos de cerca la historia de los Beatles Chilenos, desde que se juntaron a tocar siendo adolescentes (en la Alianza Francesa) a cuando eran Los Escalímetros Voladores (en la escuela de arquitectura de la UBB), pasando por los Dicks Stones (en la escuela de leyes de la UdeC), sus tocatas en el Lord Cochrane, hasta su paso por Santiago junto a La Negra Ester y luego México, puedo asegurar que este disco marca el peak de la calidad musical que caracterizó al cuarteto compuesto por Alvaro Henriquez, Roberto Lindl, Pancho Molina y Angel Parra.
Con Uds. un disco nostálgico, para nada FOME.


















